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Neurología6 min de lectura

Qué puede trabajar un fisioterapeuta con una persona con Parkinson en casa

Fernando Piniella ·

En la enfermedad de Parkinson el ejercicio y el trabajo del movimiento forman parte del abordaje habitual, junto con el tratamiento médico. Trabajar en el propio domicilio tiene una ventaja concreta: los problemas aparecen en sitios muy determinados —la puerta del baño, el giro del pasillo, la cama— y ahí es donde se pueden entrenar.

Este artículo describe lo que suele trabajarse en casa. No sustituye la valoración de su neurólogo ni de su fisioterapeuta, y cada caso requiere un plan propio.

Qué se trabaja habitualmente en casa

  • Bloqueos de la marcha: qué hacer cuando los pies «se quedan pegados» al iniciar el paso, al girar o al cruzar una puerta.
  • Amplitud del movimiento: pasos más largos y gestos más amplios, porque la tendencia es que todo se haga cada vez más pequeño.
  • Giros, que suelen ser el momento de mayor riesgo de caída: girar en varios pasos en lugar de sobre el propio eje.
  • Movilidad en cama: darse la vuelta, incorporarse y salir por el lado adecuado, algo que muchas personas dejan de hacer solas antes de tiempo.
  • Transferencias: levantarse del sillón, del inodoro y del coche.
  • Equilibrio y reacciones ante un desequilibrio, con supervisión.
  • Fuerza de piernas, que sostiene todo lo anterior.
  • Doble tarea: caminar mientras se habla o se lleva algo en las manos, que es cuando aparecen más tropiezos.

Claves y estrategias que suelen usarse

Ante un bloqueo, muchas personas responden con más intención, y eso lo empeora. Suelen funcionar mejor las referencias externas: una marca visual en el suelo del umbral, contar en voz alta, un ritmo marcado, o cambiar el objetivo del paso. Son estrategias que se prueban una a una, porque no todas sirven a todo el mundo, y se enseñan también a la familia para que las use en el momento.

Los síntomas fluctúan: cómo organizarse

Hay franjas del día que suelen ser mejores que otras, y a menudo se relacionan con la pauta de medicación. Cuando es posible, la sesión se programa en el momento de mejor estado. Si el día es peor, la sesión puede adaptarse —menos intensidad, más movilidad, posicionamiento o transferencias— o reprogramarse si conviene descansar.

El papel de la familia y del entorno

Quien convive con la persona influye en su movilidad más que cualquier ejercicio aislado. Dos aprendizajes suelen marcar la diferencia: dar la ayuda mínima necesaria, sin sustituir el movimiento que la persona todavía puede hacer, y asistir en las transferencias sin cargar la propia espalda. En cuanto al entorno, ayudan un pasillo despejado, buena iluminación nocturna, una cama a la altura adecuada, un sillón firme con reposabrazos y evitar alfombras en las zonas donde aparecen los bloqueos.

Qué no hace la fisioterapia

No modifica el curso de la enfermedad ni sustituye la medicación, y no debe ajustar pautas farmacológicas: eso corresponde a su neurólogo. Tampoco cubre otros aspectos que pueden requerir profesionales distintos, como la logopedia en problemas de habla o deglución. Su ámbito es el movimiento, el equilibrio, las transferencias y la autonomía en las tareas del día a día.

Más detalle en rehabilitación neurológica a domicilio.

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